
Después de una de las reuniones que tuvimos con la orientadora del colegio, nos recomendaron reforzar la terapia de Erick con una sesión más a la semana de logopedia. Después de hacer una búsqueda en internet, leer reseñas y mirar minuciosamente las distintas opciones, me decidí a llamar a una clínica de logopedia que en su web mencionaba el TDL y además, la logopeda que ofrece aquí sus sesiones también forma parte de una asociación asturiana que trabaja con el TDL en concreto. La asociación se llama «ATELAS», y esto me pareció interesante, por lo que decidimos realizar aquí una cita.
Me comentaron por teléfono que en la primera visita realizan una valoración inicial para ver en qué punto se encuentra el niño y hacer una serie de pruebas iniciales. Me pareció bien y decidimos acudir.
Nos dieron la cita bastante tarde, a las 19:00 de la tarde. Erick a estas horas está bastante cansado y sabía que la valoración iba a salir con peor diagnóstico que el que es realmente, pero he de decir que Erick es un campeón y realizó todas las pruebas sonriente y colaborador.
Nos hicieron muchas preguntas acerca de Erick, y estuvimos hablando largo y tendido sobre su evolución, situación familiar, características del TDL, … Después de recabar toda la información nos pidió que les dejáramos unos 30 minutos a solas para hacer la evaluación. Nos marchamos y al cabo de media hora volvimos.
En un papel había apuntado una serie de palabras que le hizo repetir a Erick, evaluó cómo repetía las palabras y la comprensión, haciéndole preguntas sencillas como por ejemplo los colores, los números… Ahí Erick no presenta dificultades. Él sabe contar, sabe los colores, los animales y si le enseñas una imagen los nombra perfectamente. El problema viene cuando le preguntas a Erick, por ejemplo, «¿puedes poner el lápiz rojo en el plato azul?». El sabe qué es un plato rojo y también sabe qué es un plato azul, pero toda esa frase junta no tiene ni idea de qué quiere decir.
Nos dijo que tiene el vocabulario y comprensión de un niño de 2,7 años y que efectivamente se trataba de un trastorno del lenguaje. En principio, no vio ninguna otra afección. En muchas ocasiones se asocia el TDL a otros trastornos como el TEA (trastorno del espectro autista) o el TDAH (Trastorno de déficit de atención e hiperactividad). Pero esto es algo que deberá valorar la neuropediatra.
Y después vino el momento más temido de la cita. EL PRECIO. Esta primera consulta, con la evaluación, que duró 1:30h costó un total de 60€. Y después nos dio una lista con los precios por sesión:
1 dia a la semana 45m —-> 112€/mes
2 dias a la semana 30m –> 163€/mes
Había más días, pero no recuerdo el precio. Me centré en los que me interesaban. Y después unas condiciones algo peculiares que no terminaron de gustarme mucho:
En caso de que no puedas acudir a una sesión, se pierde. Da igual el motivo y da igual que avises con antelación.
En caso de que ellas no puedan, entonces sí lo mueven. (Menos mal)
En caso de que tu sesión caiga en festivo, tampoco se recupera. La justificación es que hay meses de 5 semanas en los que se da una sesión extra.
A mí esto, sinceramente me pareció fatal. Pero es mi opinión personal y no sé cómo lo hacen en el resto de sitios, ya que esta es la primera a la que acudimos. Me gustaría saber si os pasa lo mismo o qué os parece a vosotros.
Nos dijo los huecos que tenía libres y la verdad es que todavía no hemos llamado para confirmar nada. Creo que deberíamos mirar otras clínicas y hacer algunas comparaciones, pero también me planteo el hecho de que cada vez que quiera comparar voy a tener que pagar entre 60 y 80€ para que evalúen al niño. Y creo que es una pérdida de tiempo y de dinero. ¿Vosotros qué opináis? ¡Os leo!
Saludos,
Estefania
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